Número 18 ,  Marzo  2002
Versión digital de Training & Development Digest.

27/03/2002
¿Para cuándo un manual de uso del Aprendizaje on-line?

El autor presenta una serie de reglas básicas para aplicar el e-learning y tener ciertas garantías de éxito. Quizá todo se resume en pocas cosas, como no caer en la trampa de la moda y comenzar cada proyecto con un claro fin en mente: el aprendizaje de los alumnos.





   Con el e-learning o aprendizaje electrónico está ocurriendo como con tantas otras herramientas y métodos de gestión de creación reciente.

    Y es que su iniciación va acompañada de una gran incertidumbre sobre lo que hay que hacer y cómo hacerlo. Los responsables de ponerlo en marcha tienen que venderlo internamente, montarlo sobre un conjunto importante de limitaciones internas, en coordinación con el área de tecnología y, además, sin estar absolutamente seguros de hacer lo correcto.

    Hace falta un "Manual de uso del e- learning" que explique los pasos a dar (y a evitar). Pero claro ¿dónde está este manual?

    El problema de poner en marcha una iniciativa de e-learning es que no ha transcurrido demasiado tiempo como para haber comprobado las estrategias que resultan más exitosas y las que son menos eficaces. Por tanto, aquellos profesionales que abordan su inicio tienden a utilizar los esquemas ya conocidos en la formación. Sin embargo, el aprendizaje electrónico puede llegar a ser mucho más que una formación a través de herramientas tecnológicas. Para ello hay que tener un enfoque "distinto".

    Ya se conocen ciertas estrategias que no van a representar el futuro de la formación on-line y alguna que sí tiene más probabilidades de hacerlo. Sin la intención de ser exhaustivo me gustaría explicar una serie de reglas básicas para aplicar el e-learning y tener ciertas garantías de éxito:

No intente sustituir la formación en aula por la formación a través de e- learning.

    Aunque las ventajas a priori del aprendizaje electrónico tienen que ver con el ahorro de costes que supone, es un error sustituir completamente la formación en aula por la electrónica. Hay dos razones principales:

  1. El aprendizaje de habilidades y el cambio de actitudes resultan mucho más eficaces en aula
  2. Algunas personas son resistentes al e- learning. Resulta mucho más eficaz introducir programas combinados de e-learning y formación en aula.
    De esta forma el e-learning se destina al aprendizaje de aspectos técnicos, así como a la preparación para la adquisición de habilidades, mientras que la formación en aula se especializa cada vez más hacia el aspecto práctico y actitudinal.

Trasplantar el modelo clásico de formación al aprendizaje electrónico no le reportará beneficios.

    Si su modelo de formación tradicional no resulta eficaz, no piense que trasplantar la misma filosofía al mundo electrónico va a mejorar la eficacia formativa, sino al contrario. Revise el modelo, es un buen momento. Me refiero a

  • Cómo se detectan las necesidades formativas,
  • Cómo se asignan personas a cursos,
  • Cómo se comunica todo ello,
  • Cómo se valoran los resultados y
  • Cómo se transfiere el aprendizaje al puesto de trabajo.

    Si en el modelo actual de formación hay personas que "van a un curso porque le han dicho que tiene que ir" y aplicamos la misma filosofía en formato electrónico, constataremos un alto grado de abandonos (en el aula puede haber personas con la atención "ausente" y no se registra, pero en una plataforma e-learning sí queda registrado).

Comience por una parcela prioritaria para luego ir ampliando.

    Un proyecto de e-learning se asienta sobre la base de una experiencia exitosa. No hay nada peor para el futuro de un proyecto de e-learning que entre los trabajadores de su compañía corra la voz de que los cursos on-line son aburridos, están mal enfocados o son ineficaces.

  • Seleccione bien el colectivo con el que va a comenzar (por supuesto no elija a aquellos que puedan ser más resistentes a este tipo de formación);
  • Seleccione bien el área de conocimientos a mejorar (que sea relevante para la empresa);
  • Haga un buen diseño de contenidos o contrátelos (resulta decepcionante ver cursos hechos con texto y más texto, donde no se ha tenido en cuenta el facilitar el aprendizaje del alumno).

No olvide que también en el e- learning, todo gira alrededor de un mismo centro: la persona que aprende.

    La persona es el centro del modelo. Si esto no se entiende correctamente puede ocurrir como en algunas organizaciones donde tienen que llegar a introducir severas medidas de control (y castigo) para los que no sigan la formación on-line. Si hay que llegar a esto, es que algo está fallando. El sistema que se monte tiene que saber dar respuesta a una serie de preguntas:

¿Cómo aprende mejor una persona a través de un ordenador?
¿Qué tipo de formación quiere y/o necesita la gente
¿Cómo se sienten más motivadas las personas para seguir un curso on-line?

Aproveche las sinergias que existen entre aprendizaje electrónico y la gestión del conocimiento.

    El e-learning y la gestión del conocimiento comparten una serie de herramientas tecnológicas similares. El objetivo que se busca con la gestión del conocimiento es aprovechar lo que ya se sabe y difundirlo. ¿No es esto lo que se pretende con el aprendizaje electrónico?

En muchas organizaciones se afronta el e-learning y la gestión del conocimiento como proyectos separados, cuando forman parte de lo mismo: generar un cambio en la organización para mejorar algo tan fundamental hoy en día como es compartir y adquirir nuevo conocimiento. La filosofía, las herramientas y los métodos que utilizan e- learning y gestión del conocimiento son compatibles y se refuerzan mutuamente. ¿Por qué no considerarlos como una misma cuestión?


     Como resumen, algo fundamental: implantar un modelo de aprendizaje electrónico representa un proceso de cambio en cualquier empresa, y eso significa superar una serie de resistencias e introducirlo gradualmente hasta que sea comprendido y aceptado.

    Desde Portal del Conocimiento hemos desarrollado una metodología integral de e-learning llamada Red de Aprendizaje que orienta a los departamentos de Recursos Humanos en la introducción y desarrollo eficaz de proyectos de aprendizaje electrónico y gestión del conocimiento. Partimos de la idea de que el e-learning puede ser mucho más que una serie de cursos "colgados" en una plataforma. La metodología se sustenta en varios pilares:

E-learning integrado en los sistemas de Recursos Humanos

    La formación on-line puede, y de hecho debe, vincularse a los sistemas de Recursos Humanos vigentes en la empresa. Se facilita el vínculo a los sistemas de gestión por competencias o a la planificación de carreras profesionales, mediante prácticas precisas que provee la metodología.

E-learning como input para impulsar la Gestión del Conocimiento

    Incluso se puede ir un paso más allá: vincular el sistema de e-learning con un sistema de gestión del conocimiento que permita a la empresa aprovechar todo el conocimiento tácito del que dispone en su propio beneficio. La plataforma busca potenciar el que los alumnos compartan lo que saben, primero empleando como "excusa" lo aprendido en el curso, para posteriormente ir más allá y extender ´ese compartir` a áreas más amplias.

E- learning motivador

    Lo importante de un sistema de e- learning es que el alumno aprenda, y que ese aprendizaje le lleve a una mejora en su desempeño profesional. Pero nada de esto se logrará si está desmotivado cuando realiza la acción formativa; es más, si se aburre abandonará el curso o lo pasará sin efecto alguno. De ahí que hayamos planteado Red de Aprendizaje dentro de un enfoque lúdico, de reto: los alumnos aprenderán, trabajarán en equipo y compartirán experiencias e información con otros para superar un reto que se les planteará al inicio, y todo eso divirtiéndose. ¿Qué más se puede pedir?

Jesús Gil de Rozas Díaz es Gerente de Consultoría en Griker Orgemer. Puede contactar con él en: jesus@g riker.es

Jesús Gil de Rozas