Número 18 ,  Marzo  2002
Versión digital de Training & Development Digest.

27/03/2002
La importancia del capital intelectual.


La importancia del capital intelectual

Muchas empresas españolas están empezando a valorar a su capital intelectual como un activo más de sus compañías. Así, el 62% de las empresas asegura que ha puesto en marcha algún proyecto de gestión del conocimiento a fin de mejorar este capital, aunque menos del 4% de estas empresas evalúa el impacto de estos proyectos.

Estas son algunas de las conclusiones que se han extraído de un estudio realizado por Cap Gemini Ernst & Young y el IESE, sobre una muestra entre empresas de más de 50 empleados y con niveles de facturación de 2.000 millones de pesetas.

Las empresas grandes de sectores muy competitivos y donde la innovación es muy importante son las que más han invertido en este tipo de proyectos.

 
¿Qué se está haciendo en España?
  • El 56% de las compañías que han empezado a hacer cosas, han terminado- al menos- un proyecto de gestión del conocimiento. El resto trabaja en su primer proyecto.
  • En estas empresas se dedica por término medio un profesional a tiempo completo por cada 400 empleados y se invierte un 0,355 de la facturación (sin contar la inversión en tecnología).
  • La mitad de los proyectos iniciados corresponden a iniciativas tecnológicas ("gestión de la información") y la otra mitad a programas centrados en la experiencia.
  • La herramienta más utilizada para compartir información es el correo electrónico (71,32% de las empresas). Otras herramientas cuenta con buscadores de documentos (55,04%); casi el 52% con Intranet y más de la mitad con bases de datos. Cerca del 46% cuenta con herramientas de clasificación de información o foros de discusión. La tecnología menos empleada es la de evaluación de conocimientos de los trabajadores (22,48%).
  • Algunas ventajas competitivas percibidas por los encuestados
  • Velocidad de adaptación al cambio (23,26%)
  • Rentabilidad/Reducción de costes (16,28%)
  • Conocimiento de clientes (16,28%)
  • Velocidad de adaptación al cambio (23,26%)
  • Rentabilidad/Reducción de costes (16,28%)
  • Conocimiento de clientes (16,28%)
  • Pero a pesar de estas iniciativas, la gestión del conocimiento sigue sin percibirse como un aspecto estratégico de la empresa. Es más, la mayoría de los encuestados la entienden como asociada con el área de RR.HH y no con la alta dirección. Aunque eso sí, la mayoría de los directivos del estudio están de acuerdo en que las iniciativas de gestión del conocimiento tienen un impacto beneficioso directo en el desarrollo del negocio.

    (Extraído de El País, Marzo de 2002)

    Reteniendo y desarrollando el talento: cuatro empresas ejemplares

    ¿Qué hacen las empresas que creen que sus trabajadores son el activo más importante?
    Entre otras cosas...
  • Establecer perfiles ideales para cada puesto.
  • Desarrollar métodos y herramientas para detectar a quienes tienen ese talento.
  • Establecer sistemas para medir la contribución individual.
  • Diseñar programas de formación y desarrollo.
  • Realizar procesos muy selectivos para reclutar nuevo personal.
  • Estas dos últimas medidas las emplea Henkel Ibérica. En esta empresa todos los candidatos pasan por un assesment center con el fin de comparar su perfil con el modelo de competencias definido previamente entre todos los departamentos. Seis meses después, vuelven a pasar por la evaluación para ver cómo han evolucionado profesionalmente y analizar de nuevo su perfil, su estilo de gestión y el clima del equipo donde se ha integrado.

    A las personas clave identificadas se les da la oportunidad de pasar por la Henkel Global Academy con el fin de aumentar su conocimiento corporativo y el potencial creativo del grupo. Con ello han logrado cubrir con promoción interna el 98% de las vacantes.

    Unión Fenosa también hace algo parecido; su sistema de gestión del capital intelectual les ha permitido identificar a sus activos intangibles. Los colectivos clave son: la alta dirección, los directivos que gestionan sus áreas de negocio y los profesionales de alto potencial cuyo paso por la Universidad Corporativa -a la que se destinan 30,2 millones de euros- les capacita para liderar un negocio internacional. Asimismo, el paso por las aulas de más de 30.000 empleados ayuda a establecer un lenguaje y cultura común a todo el grupo.

    Repsol ha terminado recientemente un proceso para establecer un sistema de recursos humanos integrado. Sobre un modelo de competencias y con la ayuda de la evaluación de potencial, han identificado a 800 personas de alto potencial y ha establecido planes de sucesión para cubrir en el futuro puestos clave de la compañía.

    Caja Madrid es otra empresa que ha llevado a cabo iniciativas similares para valorar a sus empleados sobre la base de un modelo ideal. Desde su perspectiva, el desarrollo profesional va en la línea de capacitar a los empleados para que logren los objetivos de una forma determinada.

    (Extraído de El País, Marzo de 2002)

    La pérdida del talento

    En las empresas españolas casi un tercio de las vacantes de puestos directivos se cubren internamente, según una investigación de Towers Perrin. De este estudio se desprende que a las empresas les cuesta justificar las inversiones en búsqueda y retención del talento. Además, con la crisis económica estas dificultades se han agravado.

    Según Juan Carlos Olabarrieta, socio director de la consultora, las empresas en cuestión de 5 años habrán perdido a más de la mitad de su talento, si se parte de un índice de rotación medio del 10%. Parece ser que los sectores donde más rotación existe y quienes más acuden a selección externa son los servicios, finanzas y alta tecnología, mientras que las petroleras lo hacen tan sólo en un 9% de los casos.

    Un estudio realizado por Ray & Berndtson concluye que lo que hace que los profesionales se vayan de sus empresas es la posibilidad de tener mejores oportunidades profesionales. En palabras de José Medina, presidente de esta firma, los profesionales necesitan sentirse valorados por su compañía, y para obtener su compromiso, la retribución no es suficiente. ¿Quién dijo que las personas sólo se mueven por dinero?...

    (Extraído de El País, Marzo de 2002)